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El sector agrario ha aparcado sus continuos enfrentamientos y ha hecho piña para convocar una movilización general, los próximos 20 y 21 de noviembre, para exigir soluciones que eviten el desmantelamiento de las explotaciones por la caída de rentas y la falta de relevo generacional. En definitiva, una protesta en defensa de un sector que agoniza lentamente, pero que no está dispuesto a dejarse arrebatar el futuro sin plantear pelea. En juego está no sólo la supervivencia del campo, sino la de todo el medio rural. "El campo está en la UVI y vamos a luchar lo imposible para salir de esta situación", afirmó ayer el secretario provincial de UAGA-COAG en Teruel, Herminio Sancho. Las tres principales organizaciones agrarias del país - COAG, ASAJA y UPA- han recuperado la unidad de acción y han convocado un paro general para 20 de noviembre, al que seguirá, un día después, una gran manifestación en Madrid. Los sindicatos esperan una respuesta masiva y hablan ya de la mayor movilización del sector agrario en la historia de la democracia. El encuentro que a partir de hoy reúne en Teruel a las juventudes de COAG servirá para calentar motores y diseñar estrategias. La protesta es una llamada de atención al Ejecutivo de la nación ante una situación que resulta insostenible, tras largos años en que agricultores y ganaderos han visto descender drásticamente sus rentas, debido al encarecimiento de los costos de producción y la caída de los precios de mercado. "El Gobierno no tiene un modelo definido de política agraria, como tampoco lo tiene la oposición. Los problemas son muy graves y vamos a exigir soluciones", acotó Herminio Sancho. Fuente: diariodeteruel.net
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